Hay años que deberían estar prohibidos, pero aún no hemos llegado a esa distopia (todo se andará). El 2019 ha sido uno de esos, que bien podría anotarse en los anales de mi historia personal como el más desastroso. Pero a fin de cuentas la vida es eso: un poco de drama, un poco de humor… Y aquí estoy yo para narrarlo. Los que me conocéis ya sabéis que suelo hablar en clave de películas, de series, libros o música, para tratar cualquier tema cotidiano. Son mis referentes, mi fuente de inspiración y el mejor bálsamo contra el dolor. Así que el cierre del 2019 en “Hemingway tenía razón” no podía ser de otra forma que haciendo un repaso de los momentos mejores que me hicieron sobrellevar los más agridulces.

Comenzamos el repaso. El orden es lo menos importante:

 

  1. La última temporada de “Juego de Tronos” (HBO). La vi desde el ordenador, en casa de mi madre, convaleciente después de la operación del cáncer de pecho. ¡Qué momentos!

450_1000

2. Escribir “Detectives Urbanos” tres relatos sobre personas que espían a otras y que presenté como trabajo fin de master de Creación Literaria con  la Universidad VIU de Valencia. Pensaba que sería imposible terminarlo, dadas las circunstancias, pero Pedro Ángel Palou, mi director me dijo: “¿Y por qué no te lo tomas como un spa literario?” Y así lo hice. Todos los días escribía. Era como vivir mis propias aventuras, igual que cuando estaba enferma de pequeña y me inventaba historias. Sin darme cuenta terminé el proyecto y ahora tengo pensado continuar. Aunque algunos me hayan desanimado porque es algo demasiado “independiente”, voy a seguir con mis relatos y algún día los publicaré, no sé si con este título o con otro.

Imagen 1

Foto: Grafiti de Spikiex3 (Jerzy Majkut)

3. La publicación de mi relato “Yo solo quiero estar contigo” en La Nueva España, dentro del apartado “Visiones de la ciudad” (lo podéis leer dentro del almacén del blog). Fue el domingo 2 de junio de 2019. El día que lo entregué acababa de recibir una muy buena noticia: no me tenían que dar quimioterapia. Es el resultado de las notas que fui tomando en mis paseos por Oviedo durante el mes de mayo, que vino cargado de sol y me ayudó a recuperar fuerzas.

0A91D659-22D8-4A22-BE4E-A0D428402238

Foto: Yo. Domingo 2 de junio de 2019. Plaza del Paraguas de Oviedo.

4.  La tercera temporada de “Paquita Salas” (Netflix). Cuando estaba más desanimada y cansada llegó de nuevo Brays Efe, para hacerme sonreír. Gracias a Javier Calvo y Javier Ambrosi por hacer que esta maravillosa serie exista.

download-7

5. La serie británica “Fleabag” (Amazon Prime). De la escritora y actriz Phoebe Waller-Bridge. Indiscutible ganadora de los Emmy 2019. Humor inglés, originalidad y unos personajes enormes. Os la recomiendo si no la habéis visto aún porque es genial.

1_FJusW99ooxR8WhMwapqF7A

6. No hay nada mejor para las noches de insomnio que un buen libro. Leer ayuda a viajar por dentro, a reconciliarse con uno mismo cuando crees que te has perdido. Los libros son mi brújula. “Manual para mujeres de la limpieza” y “Una noche en el paraíso” de Lucía Berlín fueron dos grandes compañeros nocturnos. Me enamoré del sentido del humor de Lucía Berlín y su forma de escribir, tan viva y chispeante hasta para describir situaciones dramáticas. Así que tengo que dar las gracias encarecidamente al profesor del Master de Creación Literaria (no diré su nombre) que comparó mis relatos con los de esta mujer (un honor), aunque no fuese con la intención de aplaudirme, sino de criticar mi estilo poco comercial. Leer a Lucía Berlín me reafirmó y también alimentó mi curiosidad por descubrir a más escritoras de relatos. “¿Quién te crees que eres?” de Alice Munro (premio Nobel de Literatura 2013) fue el siguiente. Con un estilo totalmente distinto que la anterior, me embaucó poco a poco hasta quedar prendada de ella.

7. La colección de Éric Rohmer que Filmin ha seleccionado. Especialmente cuatro películas: “Pauline en la Playa”, “El rayo verde”, “La coleccionista” y “Las noches de la luna llena”. Porque él habla sobre las personas, sobre cosas cotidianas de las parejas, amores y desamores, que nos siguen pasando ahora, pero en un marco temporal distinto.

8. “The Durrells” (Filmin). ¿Habéis leído “Mi familia y otros animales”? Yo sí. Me lo dejó una amiga hace muchos años, y fue una de esas novelas maravillosas que se quedó en mi corazón para siempre. Su autor y protagonista, el naturalista Gerald Durrell, escribió otras dos novelas más incluidas dentro de la denominada “Trilogía de Corfú” que narra la vida de su familia en esta isla griega durante los años de entreguerras, después de que su madre, tras enviudar, decidiese trasladarse desde Inglaterra para empezar una nueva vida con sus cuatro hijos. El mayor, se convertiría en el famoso escritor Lawrence Durrell, autor del “Cuarteto de Alejandría”. Color, paisajes maravillosos, animales, diálogos delirantes, humor, emotividad, compañerismo… Una familia peculiar, pero a fin de cuentas una familia. Esta premiada serie británica es de mis últimos descubrimientos y lo tiene todo. Me encanta. Sobre todo el pequeño Milo Parker que interpreta a “Gerry”, Gerald Durrell, autor de esta maravillosa aventura.

9. Volver a ver “Mad Men” y a Mr. Don Draper. La mejor serie de todos los tiempos. Al menos para mi. Después del bombardeo de novedades y plataformas televisivas, necesitaba parar y volver atrás. Y me di cuenta de que hay películas y series que son irrepetibles. El inicio y el final de esta genialidad son para mi insuperables. Grandes diálogos, personajes complejos y redondos, estética y atmósfera a raudales en pleno Manhattan de los años 60.

450_1000

 10. La música en directo no puede faltar en todo este periplo del 2019. No hay nada mejor para el espíritu que pegar unos cuantos saltos en un concierto. Lo hice con: “Depedro” y “Vintage Trouble” en la Sala Albéniz de Gijón. Disfruté como nunca con “Alice Wonder” y “La Sonrisa de Julia” en la Salvaje de Oviedo. Me emocioné como una niña al ver a Sophie Auster en la Fábrica de Armas de Oviedo durante las actividades organizadas por la Fundación Princesa de Asturias, mientras sus padres Siri Hustvedt (Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019) y Paul Auster (Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006) la aplaudían (¡Aún no me lo puedo creer!!!). Me volví una adolescente viendo a “Viva Suecia” en la Sala Estilo. Y lloré con la interpretación de la banda sonora del Padrino por la Orquesta Oviedo Filarmonía, durante el Homenaje a Nino Rota, en el Auditorio Príncipe Felipe.

Estos han sido algunos de los mejores momentos y desde aquí os animo a todos a seguir viajando. No hace falta irse muy lejos, ni coger un avión y si lo hacéis, no hay mejor compañero que un libro. Os deseo un 2020 lleno de aventuras y que yo os pueda acompañar. El año que viene vendré cargada de un puñado de relatos. Que sí, que ya sé que os debo unos cuantos… ¡Un beso viajeros!

Patricia Bernardo.

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s